¡NO TENGAIS MIEDO!!! YO ESTOY Y ESTARE PARA SIEMPRE CON VOSOTROS! (cf Jn 14, 16-17).

martes, 29 de marzo de 2011

No te asustes ni acobardes. Sal al encuentro de tus problemas, que Yo, el Señor, estoy contigo.»

Leyendo un fragmento del Segundo Libro de las Crónicas, (20,1-9.13-24,) resulta interesante la historia que se nos cuenta de Josafat, rey de Judá. Por aquél entonces, varios pueblos se dirigían hacia el suyo en son de guerra. Todo el pueblo de Judá y Jerusalén, con Josafat a la cabeza, rezó ante el Señor en el templo que habían construido sus antepasados, confiados en que Él les escucharía y les ayudaría en lo que se les venía encima.
 
El Señor, que inspiró a uno de los levitas allí congregados les dijo: “No os asustéis ni acobardéis ante esa inmensa multitud, porque la batalla no es cosa vuestra, sino de Dios. (…) No tendréis necesidad de combatir; estad quietos y firmes, contemplando cómo os salva el Señor. Judá y Jerusalén, no os asustéis ni acobardéis. Salid mañana a su encuentro, que el Señor estará con vosotros.”
 
Si ahora nosotros, ante las dificultades de cada día, ante una mala noticia, una enfermedad, una desilusión, un previsible ataque a nuestra integridad personal y humana, imploramos al Señor que nos escuche y nos ayude, nos encontramos en este texto escrito hace más de 2.000 años la respuesta que Él quería darnos a cada uno de nosotros personalmente, ahora, para ti y para mí: «Hijo, no te asustes ni acobardes ante esto que estás viviendo, porque la batalla no es cosa tuya, sino de Dios. No te asustes ni acobardes. Sal al encuentro de tus problemas, que Yo, el Señor, estoy contigo.»
 
Confiemos en su Palabra.

El que tenga oidos ...que oiga.

Revdmo David Falcon

Cristo vive!!!!

domingo, 27 de marzo de 2011

Lecturas y Homilia del Domingo 3º de Cuaresma 27 de Marzo del 2011

Primera lectura
Lectura del libro del Éxodo (17,3-7):

En aquellos días, el pueblo, torturado por la sed, murmuró contra Moisés: «¿Nos has hecho salir de Egipto para hacernos morir de sed a nosotros, a nuestros hijos y a nuestros ganados?»
Clamó Moisés al Señor y dijo: «¿Qué puedo hacer con este pueblo? Poco falta para que me apedreen.»
Respondió el Señor a Moisés. «Preséntate al pueblo llevando contigo algunos de los ancianos de Israel; lleva también en tu mano el cayado con que golpeaste el río, y vete, que allí estaré yo ante ti, sobre la peña, en Horeb; golpearás la peña, y saldrá de ella agua para que beba el pueblo.»
Moisés lo hizo así a la vista de los ancianos de Israel. Y puso por nombre a aquel lugar Masá y Meribá, por la reyerta de los hijos Israel y porque habían tentado al Señor, diciendo: «¿Está o no está el Señor en medio de nosotros?»

Palabra de Dios


Salmo
Sal 94,1-2.6-7.8-9

R/. Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor:
«No endurezcáis vuestro corazón.»

Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos. R/.

Entrad, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo, el rebaño que él guía. R/.

Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y me tentaron, aunque habían visto mis obras.» R/.


Segunda lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (5,1-2.5-8):

Ya que hemos recibido la justificación por la fe, estamos en paz con Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo. Por él hemos obtenido con la fe el acceso a esta gracia en que estamos: y nos gloriamos, apoyados en la esperanza de alcanzar la gloria de Dios. Y la esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado. En efecto, cuando nosotros todavía estábamos sin fuerza, en el tiempo señalado, Cristo murió por los impíos; en verdad, apenas habrá quien muera por un justo; por un hombre de bien tal vez se atrevería uno a morir; mas la prueba de que Dios nos ama es que Cristo, siendo nosotros todavía pecadores, murió por nosotros.

Palabra de Dios

Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Juan (4,5-42):

En aquel tiempo, llegó Jesús a un pueblo de Samaria llamado Sicar, cerca del campo que dio Jacob a su hijo José; allí estaba el manantial de Jacob. Jesús, cansado del camino, estaba allí sentado junto al manantial. Era alrededor del mediodía.
Llega una mujer de Samaria a sacar agua, y Jesús le dice: «Dame de beber.» Sus discípulos se habían ido al pueblo a comprar comida.
La samaritana le dice: «¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?» Porque los judíos no se tratan con los samaritanos.
Jesús le contestó: «Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber, le pedirías tú, y él te daría agua viva.»
La mujer le dice: «Señor, si no tienes cubo, y el pozo es hondo, ¿de dónde sacas agua viva?; ¿eres tú más que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, y de él bebieron él y sus hijos y sus ganados?»
Jesús le contestó: «El que bebe de esta agua vuelve a tener sed; pero el que beba del agua que yo le daré nunca más tendrá sed: el agua que yo le daré se convertirá dentro de él en un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna.»
La mujer le dice: «Señor, dame esa agua: así no tendré más sed, ni tendré que venir aquí a sacarla. Veo que tú eres un profeta. Nuestros padres dieron culto en este monte, y vosotros decís que el sitio donde se debe dar culto está en Jerusalén.»
Jesús le dice: «Créeme, mujer: se acerca la hora en que ni en este monte ni en Jerusalén daréis culto al Padre. Vosotros dais culto a uno que no conocéis; nosotros adoramos a uno que conocemos, porque la salvación viene de los judíos. Pero se acerca la hora, ya está aquí, en que los que quieran dar culto verdadero adorarán al Padre en espíritu y verdad, porque el Padre desea que le den culto así Dios es espíritu, y los que le dan culto deben hacerlo en espíritu y verdad.»
La mujer le dice: «Sé que va a venir el Mesías, el Cristo; cuando venga, él nos lo dirá todo.»
Jesús le dice: «Soy yo, el que habla contigo.»
En aquel pueblo muchos creyeron en él. Así, cuando llegaron a verlo los samaritanos, le rogaban que se quedara con ellos. Y se quedó allí dos días. Todavía creyeron muchos más por su predicación, y decían a la mujer: «Ya no creemos por lo que tú dices; nosotros mismos lo hemos oído y sabemos que él es de verdad el Salvador del mundo.»

Palabra del Señor


HOMILIA


En mi país Mexico cuando una persona se encuentra mal, triste, sin ilusión, sin ganas de vivir,se dice que está "seca por dentro..." El Evangelio de hoy nos convoca a descubrir una escena entre Jesús y una samaritana, que trata de responder a esa sequedad interna de muchas personas de nuestro tiempo.

Los samaritanos eran judíos mestizos, tanto en su sangre como en la religión. Habían mezclado su sangre elegida con sangre pagana. Adoraban a Dios no en Jerusalén sino en el monte Garizim, cerca de Siquén. Tanto era la lejanía afectiva y de relacion de los judíos contra los samaritanos que los primeros cuando deseaban insultar a alguien le decían: "Eres un samaritano..."

El propio Jesús encargó a sus discípulos que "no entren en ninguna ciudad de los samaritanos." (Mt 10,5).

¿Quiénes son estos "samaritanos"?

Todavía queda una pequeña porción de esta comunidad étnica y religiosa. Viven en Nablus (Cisjordania) y en zonas de Holon, cerca de Tel Aviv en Israel. Actualmente son unas 500 personas. Tanto los samaritanos del tiempo de Jesús como los de hoy proceden del reino del norte que fue destruido entre los años 722-721 antes de Cristo. A la caída de este reino los israelitas residentes se mezclaron con los colonos asirios, de esta manera los judíos mezclan su sangre y sus costumbres religiosas con los asirios logrando que sus hermanos del pueblo elegido les despreciaran profundamente. Todos estos acontecimientos llevan a un proceso de sincretismo religioso y cultural. Es como si al mezclar sus costumbres y la pureza de su religión se hicieran despreciables para Dios y sus seguidores. Pasaron de ser miembros del pueblo elegido a miembros odiados y despreciados de los elegidos por Dios.

La mujer samaritana ve a Jesús como un pobre judío que le pide de beber; pero Jesús le habla sobre sí mismo, sobre quién es. El encuentro de las personas con Dios se establece muchas veces por cuestiones accidentales o no propiamente religiosas. Las conversiones se dan en las calles, en los hogares, en los hospitales... Cuando vamos al templo lo que hacemos es ponernos ante Dios que nos ha cautivado. ¿Pueden existir conversiones dentro de un templo? Por supuesto, pero no es el único lugar donde se puede dar el encuentro con Jesús. El cristiano está llamado que cada espacio en el que se mueve esté muy cerca de Dios para que al menor intento la persona pueda percibirlo en la hondura del corazón.

"Si supieras lo que Dios da y quién es el que te está pidiendo agua, tú le pedirías a él, y él te daría agua viva." (V.10) Puede que muchos hermanos y hermanas en la fe se olviden de este magnífico texto de gran hondura espiritual. Muchas veces nos han educado para que nos ofrezcamos a Dios, para llevarle las manos llenas de frutos a Dios. La verdad es bien distinta. La vida cristiana tiene que ser una continua acción de gracias al Padre porque hemos descubierto "lo que Dios da... y su agua viva". La cosa no está en intentar hacer méritos ante Dios. El tema es que después de haber descubierto al Señor en nuestra vida no podemos hacer otra cosa que vivir para Él.

La conversación de Jesús con la mujer se centra en estos puntos: el agua, el marido, el lugar de culto y el Mesías. Además de todo el mundo simbólico de estos temas no es menos cierto que Jesús se acerca a la realidad de aquella mujer y por extensión a la del pueblo de Israel. Dios no está en las nubes ni escondido. Dios está en la realidad diaria, en el abanico de posibilidades de encuentro que nos ofrece la jornada que vivimos.

El agua que lleva a la eternidad.

Hoy se predica poco sobre la eternidad. Es como si lo que de verdad merece la pena de atenderse es siempre lo efímero, lo pasajero. Pero el Evangelio es una invitación a la eternidad de Dios. Ocurre muchas veces que los predicadores se encuentran más cómodos hablando del horizonte humano que de la promesa de la vida eterna. De esta manera la fe se convierte en una filosofía más o en unas técnicas más o menos adecuadas para el crecimiento personal. La eternidad no está de moda, pero la eternidad es el tiempo de Dios. Muchas de las angustias de las personas de nuestro tiempo se dan por la falta de tiempo, por el no llegar a todo lo que hay que hacer. Dios se sitúa en la eternidad, fuera del tiempo, para que nos demos cuenta que nuestra vida y relación con Él es para siempre. Dios no tiene nunca prisas con nosotros...

Adorar en espíritu y verdad.

La adoración a Dios no está en Jerusalén o en el templo del Garizim, sino en la actitud de fe. Una persona puede estar todo el día metido en una catedral o en cualquier templo queriendo descubrir a Dios y, en cambio, su corazón estar espiritualmente a miles de kilómetros de distancia. Para descubrir a Jesús en el sagrario, en la Eucaristía o en la Palabra hay primero que adecuar un sitio en nuestro interior; uno o varios motivos por los cuales darle las gracias y tener un oído espiritual más que atento para que se nos haga presente en los locales divinos. Te invito a que el sagrario, la Eucaristía y la Palabra no estén solo en los muros de tu Iglesia, sino que tengan sede en tu corazón.

El auténtico templo de culto es Jesús o la Palabra de Jesús que fructifica en el corazón de las personas por medio del Espíritu Santo. Dios está por encima de los lugares. Nuestro verdadero contacto con Dios es la persona de Jesús. Quien quiera encontrar a Dios, lo encontrará en Jesucristo.


El que tenga oidos...que oiga.

Revdmo. David Falcon

Cristo vive!!!!

miércoles, 23 de marzo de 2011

CAMINEMOS JUNTO A NUESTRA SANTA MADRE,MARIA EN ESTA CUARESMA... (Poco en este tiempo cuaresmal,recordamos a Maria...reflexionemos al respecto)


A pasado ya el Miércoles de Ceniza...y de este modo emprendímos el camino litúrgico hacia la Pascua. La cruz pascual es consustancial a la vida humana. Y ya que es inevitable sufrir de uno u otro modo, en uno u otro momento, ¿qué podemos hacer con el dolor? Nada mejor que ofrecerlo como hizo María. 
Con amor y con la confianza total en que Dios sabe lo que hace y siempre nos consuela y nos cuida con ternura.

Todos los días los medios de comunicación nos bombardean con noticias de muertes, de tragedias, de desgracias naturales y de otras provocadas por el hombre. Pero pocas veces nos hablan de las madres. Como mucho, una imagen fugaz: en una procesión o en un entierro. Cuando eso sucede, vemos caras desencajadas, rotas por el dolor y la impotencia. Sin articular palabra, porque el dolor que sienten es mucho más grande que el que se puede expresar con palabras.

Seguir el plan de Dios, significa luchar por la fidelidad a ÉL Significa decir un hágase tu voluntad...dia a dia..,cada día. María tuvo que decirlo muchas veces. Y casi siempre sin entender nada. Todo lo guardaba en su corazón para meditarlo, nos cuentan los evangelios. No lo guardaba sólo en la mente, lo guardaba, sobre todo, en el corazón. Porque no hay mejor lugar para meditar los planes de Dios, de un Dios que es amor.

Por el camino de la cruz
El anuncio del nacimiento de Jesús fue vivido por María como un misterio de gozo, pero ¿no era al mismo tiempo un misterio de dolor? ¿Qué comportaba en aquel tiempo y en aquella cultura ser madre sin conocer varón? Incomprensión, oprobio, sufrimiento. ¡Cuánta preocupación antes de saber la reacción de José! ¡Cuánto sufrimiento por ella misma, por su familia, por su gente! Pero María no dudó, confió plenamente en Dios y dijo sí: «¡Hágase tu voluntad!».

Años más tarde pierde a Jesús en Jerusalén. Sólo quien haya perdido un hijo y no sepa dónde está, qué es de él. y ni siquiera si vive, conoce la angustia insoportable de esta situación. Los minutos se le hacen eternos. No digamos si esta experiencia se prolonga durante tres interminables días...

Las inquietudes de María no acallan aquí. Pasan los años y Jesús empieza su vida pública. A muchos, Jesús les parecía extraño, por no decir 'raro', incluso había quienes lo tachaban de loco, ¿Era normal que tuviera tantos problemas con los sacerdotes y las autoridades del país? ¡Cómo debió de sufrir María! Su hijo, el hijo de sus entrañas, incomprendido, juzgado, bajo sospecha. Y ella entretanto sufriendo a solas, porque se sentía incapaz de explicar nada, y porque además, nadie la hubiera entendido. Era la impotencia total.

Finalmente la cruz. Sólo los que han sobrevivido a un hijo saben qué desgarro se siente, qué tragedia. María perdió a su "hijo. Y no sólo eso: presenció su muerte, impotente, destrozada. Y lejos de perder la fe, sacó de su sufrimiento más amor, un hágase todavía más profundo.

María...reflejo de compasión
Nadie como María puede empatizar con el que sufre y. desde esa empatía, consolarlo, tal vez sin palabras. Allí adonde las personas no podemos o no sabemos llegar está ella. La Virgen sufrió mucho en silencio y comprende como nadie lo que es el dolor, el dolor de mujer, el dolor de madre, el dolor con mayúsculas.

No en vano quiso Dios una madre sencilla para su hijo. Una mujer de pueblo, cercana a nosotros. Una madre que reía, lloraba y sufría como cualquier otra. Para que nos sintiéramos identificados, para que la sintiéramos como nuestra. María está ahí, entre nosotros, cuidándonos y acompañándonos. A ella podemos acudir siempre, pero especialmente en los momentos más duros. Entregarnos a ella, descansar en ella, pedirle que nos acune y nos consuele.

Quien quiera aprender a acompañar a alguien que sufre, que trabaje su propio dolor, dicen los expertos. Nadie ha trabajado su dolor mejor que ella. Lo ha transformado en un amor profundo, en una entrega sin límites, en una confianza total en Dios.

¿Quién mejor, para acompañarnos, para estar a nuestro lado, para ayudarnos a caminar en los momentos en que sufrimos, tristes y abandonados?

Cuando nos sintamos solos, en nuestro dolor, en nuestras penas en nuestro desgarro, acordémonos de María. Allí en lo más profundo, donde nadie llega, está ella. En nuestro corazón, con su mano consoladora de madre sufriente, sin palabras, con su mirada dulce como un bálsamo que nos consuela, que nos comprende, nos recuerda que no estamos solos, que reza y ora por nosotros, que nos da fuerzas, !que nos ama!...


El que tenga oidos...que oiga.

Revdmo. David Falcon

CRISTO VIVE!!!!!

viernes, 18 de marzo de 2011

Lecturas y Homilia del Domingo 2º de Cuaresma 20 de Marzo del 2011

Primera lectura
Lectura del libro del Génesis (12,1-4a):

En aquellos días, el Señor dijo a Abrán: «Sal de tu tierra y de la casa de tu padre, hacia la tierra que te mostraré. Haré de ti un gran pueblo, te bendeciré, haré famoso tu nombre, y será una bendición. Bendeciré a los que te bendigan, maldeciré a los que te maldigan. Con tu nombre se bendecirán todas las familias del mundo.»
Abrán marchó, como le había dicho el Señor.

Palabra de Dios


Salmo
Sal 32,4-5.18-19.20.22

R/. Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti

La palabra del Señor es sincera,
y todas sus acciones son leales;
él ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra. R/.

Los ojos del Señor están puestos en sus fieles,
en los que esperan en su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y reanimarlos en tiempo de hambre. R/.

Nosotros aguardamos al Señor:
él es nuestro auxilio y escudo.
Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti. R/.


Segunda lectura
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo (1,8b-10):

Toma parte en los duros trabajos del Evangelio, según la fuerza de Dios. Él nos salvó y nos llamó a una vida santa, no por nuestros méritos, sino porque, desde tiempo inmemorial, Dios dispuso darnos su gracia, por medio de Jesucristo; y ahora, esa gracia se ha manifestado al aparecer nuestro Salvador Jesucristo, que destruyó la muerte y sacó a la luz la vida inmortal, por medio del Evangelio.

Palabra de Dios


Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Mateo (17,1-9):

En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y se los llevó aparte a una montaña alta. Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. Y se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él.
Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús: «Señor, ¡qué bien se está aquí! Sí quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.»
Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra, y una voz desde la nube decía: «Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo.» Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto.
Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo: «Levantaos, no temáis.» Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo.
Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: «No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos.»

Palabra del Señor


Homilia



          ¿Quién dijo que la Cuaresma es solo un tiempo más bien triste, dedicado a la introspección, al examen de conciencia, a mirar y valorar nuestras faltas, para convertirnos? Al segundo domingo, Jesús nos invita a hacer un alto en el camino, a acompañarle hasta una montala alta y a ver como se transfigura ante nosotros, su rostro como el sol, sus vestidos blancos como la luz.

Tan impresionante debió ser aquella situación que Pedro –siempre el más atrevido- no se le ocurrió más que decir: “¡Qué bien se está aquí!” Y luego añadió aquello de hacer tres tiendas, olvidándose de sus compañeros y de él mismo.

        Debió ser una experiencia impactante. No parece que en ningún momento les causase miedo o temor. Más bien, lo contrario. Escucharon o sintieron la voz de Dios que les invitaba a escuchar la voz de su Hijo, Jesús. Una vez más, la invitación a escuchar y acoger en el corazón la Palabra, que debe ser siempre el centro de la vida cristiana.        

Pero hay un detalle importante. Todo sucedió en una montaña alta. Allí subieron Pedro, Santiago y Juan acompañando a Jesús. Y de allí tuvieron que bajar. Porque la vida sucede en el llano, abajo, en el camino de la vida. De alguna manera, la vida es más larga, más duradera en el tiempo, que la transfiguración. Jesús es sobre todo el maestro que les lleva hacia Jerusalén. Porque sí, todo sucede en el camino hacia Jerusalén. Allí va a haber otra transfiguración relativamente distinta.   

      En la vida de Jesús, a estas alturas, ya han pasado muchas cosas. Han quedado atrás los primeros tiempos de su predicación en Galilea, cuando eran multitudes las que le seguían, cuando hablaba del Reino de Dios en parábolas y curaba a los enfermos y liberaba a los poseídos por el demonio. Algo ha sucedido que ha cambiado el rumbo de una historia que había empezado muy bien. Los que le seguían, los que le escuchaban, pensaban que tenían delante al libertador de Israel, el libertador de todas las opresiones, el que iba a poner fin a todos los sufrimientos y esclavitudes. Pero en un momento determinado (la confesión de Cesarea en los evangelios sinópticos, el discurso del pan de vida en el evangelio de Juan) muchos dejan de seguirle. El grupo de los discípulos se queda reducido a la mínima expresión. Para ser sinceros, ni siquiera están muy seguros de por qué siguen con él.        

Lo que se vislumbra en el horizonte no es precisamente la liberación ni la implantación del nuevo reino de Israel y el fin de la dominación romana. El enfrentamiento de Jesús con las autoridades religiosas de su tiempo no aventura un camino fácil. En Jerusalén hay nubes de tormenta que no presagian nada bueno. Hasta el mismo camino de Galilea a Jerusalén está en cuesta.        

En el medio de ese camino se produce la transfiguración. Es una experiencia tan impactante que Pedro desea quedarse allí para siempre. Le da lo mismo pasar frío o no comer. Cualquier cosa es mejor que volver al camino, que bajar de la montaña para reemprender el viaje a Jerusalén. 

Pero Jesús es perseverante. Sabía que tenía que terminar lo que había empezado y que no hay Pascua de Resurrección sin antes pasar por el sufrimiento, por el dolor, por la muerte. El Reino es de los esforzados. Y Jesús va a dejar la piel para cumplir la voluntad de su Padre. Sólo bajando hasta lo más hondo del dolor humano, podrá abrirse una puerta a la esperanza que no sea ficticia sino real. Le animaba su propia experiencia de Dios, sus días y noches de oración, su convencimiento de que por el Reino valía la pena darlo todo.        

Pero también sabía que tenía que cuidar de sus hermanos, que los tenía que alentar en su camino para que no desfalleciesen, para que hiciesen su propio camino, su propia Pascua y pudiesen alumbrar en sus corazones la verdadera esperanza, la que anima el amor y la entrega de la vida por los hermanos y hermanas.

        Quizá por eso, en medio del camino de Galilea a Jerusalén, los invitó a subir con él a aquella montaña alta y les adelantó un poco de la gloria del cielo.
Quizá por eso hoy nos invita a participar en la Eucaristía y saborear un poco lo que es la fraternidad del Reino, en esos momentos en que todos estamos alrededor de la mesa y, más allá de las diferencias, somos capaces de compartir el pan y el vino y acoger juntos la Palabra y dar gracias al Padre.        

Quizá por eso cada vez que hacemos fraternidad debemos de experimentar un poco la transfiguración, conocer la esperanza a la que Dios nos llama. Saborear por anticipado el banquete del Reino. Y luego, seguir caminando con renovado entusiasmo. Esperanzados y seguros que caminamos hacia un destino real, unico...sentir que caminamos hacia la resurreccion.

El que tenga oidos...que oiga.
Revdmo. David Falcon

Cristo vive!!!

sábado, 12 de marzo de 2011

Lecturas y Homilia del Domingo 13 de Marzo del 2011

Primera lectura
Lectura del libro del Génesis (2,7-9;3,1-7):

El Señor Dios modeló al hombre de arcilla del suelo, sopló en su nariz un aliento de vida, y el hombre se convirtió en ser vivo. El Señor Dios plantó un jardín en Edén, hacia oriente, y colocó en él al hombre que había modelado. El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles hermosos de ver y buenos de comer; además, el árbol de la vida, en mitad del jardín, y el árbol del conocimiento del bien y el mal. La serpiente era el más astuto de los animales del campo que el Señor Dios había hecho.

Y dijo a la mujer: «¿Cómo es que os ha dicho Dios que no comáis de ningún árbol del jardín?»
La mujer respondió a la serpiente: «Podemos comer los frutos de los árboles del jardín; solamente del fruto del árbol que está en mitad del jardín nos ha dicho Dios: "No comáis de él ni lo toquéis, bajo pena de muerte."»
La serpiente replicó a la mujer: «No moriréis. Bien sabe Dios que cuando comáis de él se os abrirán los ojos y seréis como Dios en el conocimiento del bien y el mal.»
La mujer vio que el árbol era apetitoso, atrayente y deseable, porque daba inteligencia; tomó del fruto, comió y ofreció a su marido, el cual comió. Entonces se les abrieron los ojos a los dos y se dieron cuenta de que estaban desnudos; entrelazaron hojas de higuera y se las ciñeron.
Palabra de Dios

Salmo
Sal 50,3-4.5-6a.12-13.14.17

R/.
Misericordia, Señor: hemos pecado

Misericordia, Dios mío, por tu bondad,

por tu inmensa compasión borra mi culpa,
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R/.


Pues yo reconozco mi culpa,

tengo siempre presente mi pecado:
contra ti, contra ti solo pequé,
cometí la maldad que aborreces. R/.


Oh Dios, crea en mí un corazón puro,

renuévame por dentro con espíritu firme;
no me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu. R/.


Devuélveme la alegría de tu salvación,

afiánzame con espíritu generoso.
Señor, me abrirás los labios,
y mi boca proclamará tu alabanza. R/.

Segunda lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (5,12-19):

Lo mismo que por un hombre entró el pecado en el mundo, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, porque todos pecaron. Porque, aunque antes de la Ley había pecado en el mundo, el pecado no se imputaba porque no había Ley. A pesar de eso, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, incluso sobre los que no habían pecado con una transgresión como la de Adán, que era figura del que había de venir. Sin embargo, no hay proporción entre el delito y el don: si por la transgresión de uno murieron todos, mucho más, la gracia otorgada por Dios, el don de la gracia que correspondía a un solo hombre, Jesucristo, sobró para la multitud. Y tampoco hay proporción entre la gracia que Dios concede y las consecuencias del pecado de uno: el proceso, a partir de un solo delito, acabó en sentencia condenatoria, mientras la gracia, a partir de una multitud de delitos, acaba en sentencia absolutoria. Por el delito de un solo hombre comenzó el reinado de la muerte, por culpa de uno solo. Cuanto más ahora, por un solo hombre, Jesucristo, vivirán y reinarán todos los que han recibido un derroche de gracia y el don de la justificación. En resumen: si el delito de uno trajo la condena a todos, también la justicia de uno traerá la justificación y la vida. Si por la desobediencia de uno todos se convirtieron en pecadores, así por la obediencia de uno todos se convertirán en justos.

Palabra de Dios

Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Mateo (4,1-11):

En aquel tiempo, Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu para ser tentado por el diablo. Y después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, al fin sintió hambre.

El tentador se le acercó y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes.»
Pero él le contestó, diciendo: «Está escrito: "No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios."»
Entonces el diablo lo lleva a la ciudad santa, lo pone en el alero del templo y le dice: «Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: "Encargará a los ángeles que cuiden de ti, y te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras."»
Jesús le dijo: «También está escrito: "No tentarás al Señor, tu Dios."»
Después el diablo lo lleva a una montaña altísima y, mostrándole los reinos del mundo y su gloria, le dijo: «Todo esto te daré, si te postras y me adoras.»
Entonces le dijo Jesús: «Vete, Satanás, porque está escrito: "Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto."»
Entonces lo dejó el diablo, y se acercaron los ángeles y le servían.

Palabra del Señor

HOMILIA

Empezamos la cuaresma (primer domingo de cuaresma) y recordamos nuestra débil realidad humana. Intentamos estar cerca de Dios pero vivimos una fe llena de tentaciones. Queremos seguir las huellas de Jesús pero caemos con una cierta facilidad en nuestros propios errores. ¿Qué hacer? ¿Tiene solución nuestro peregrinar mundano hacia Dios?
El Evangelio de hoy nos narra la solución que Jesús da a las tentaciones que aparecieron en su vida. No hay que confundir el pecado con la tentación. Son dos cosas distintas. Jesús no tuvo pecados pero sí tentaciones. Tuvo, como cualquier otro ser humano, esa invitación al mal, a alejarse de Dios.


Al Señor se le promete en sus tentaciones ambiciones humanas. La persona que espiritualmente es rica puede caer en las tentaciones que nos ofrece la miseria de nuestro yo. No es que nos despreciemos humanamente y no nos valoremos. Tenemos que valorar nuestros progresos y el amor que Dios nos tiene, desde ahí es donde podemos hacer una fuerte defensa ante las tentaciones que la vida nos pueda ofrecer.


Las tentaciones de Jesús son las mismas tentaciones a las que había sucumbido el pueblo de Israel en el desierto. Jesús no se deja engañar y no cae en lo que había caído el pueblo elegido. Su actitud es segura y vigilante , es rápido en la respuesta, sabe lo que quiere.
¿Cuáles son algunas de las tentaciones para los cristianos de hoy?



- El eclipse de Dios:

 

Tenemos que estar vigilantes en este mundo donde la técnica y la ciencia van al origen de la creación. La obra de Dios es buena, los intentos del ser humano para crear no sabemos hasta dónde nos puede llevar. No es que los cristianos estemos contra la ciencia o el progreso. Lo que sí tenemos claro es que todo ello tiene que estar al servicio del ser humano y no contra él. La tentación es que podemos creer que Dios ha perdido presencia en nuestro mundo, que se ha desentendido de él.
Cuidado hermano con tantas horas de internet, textos…t.v., etc…te estan alejando de la realidad, de la relacion con tu projimo…y de Dios.

- Una espiritualidad sin Dios:

 

Hoy se habla mucho de espiritualidad pero de manera desencarnada. Es una espiritualidad abstracta, polimorfa, a la medida que queramos ... La gente no quiere ni oír hablar de las exigencias de Dios en nuestra vida; prefieren la espiritualidad anónima que pronunciar el nombre de Jesús como su salvador.
La vida superficial y el materialismo, nos masifican en la superficie de nuestro ser..y nos alejan de lo verdadero, de nuestro espiritu…del Espiritu de Dios.

- La ausencia del prójimo:

 

Vivimos rodeados de personas pero no las identificamos como tales. Muchas veces vamos a nuestros asuntos sin percibir la presencia del otro, en especial de los más débiles y necesitados de nuestra sociedad. Cuando Dios se oculta en la existencia del ser humano los otros se convierten simplemente en sombras que rozan nuestra vida. La gente termina hartándose de los demás y van desde el odio hasta la indiferencia absoluta. Esta tentación nos lleva a olvidar el latido del corazón del otro, nos lleva a descuidar la misericordia.Nos lleva a ser entes insencibles y egoistas…seres vacios, sin amor…

- Un mundo provisional:

 

La provisionalidad es una de las características de nuestro tiempo. Provisionalidad que se contrapone a la eternidad que Dios nos ofrece. Antes, hace años, la gente estaba más preocupado de lo eterno que lo pasajero. Hoy las cosas son justo al revés: lo provisional, lo efímero, lo inmediato es lo que prevalece; de esta manera el paso de la eternidad de Dios es simplemente ignorado.Las “felicidades” momentaneas…son las que nos unden en la sin razon de la vida…son esteriles, no dan fruto…debemos buscar lo verdadero, lo pleno…la Felicidad eterna, que solo un Dios vivo, 
puede darte!!

- La contaminación de los ídolos:

 

La adoración que muchas personas profesan no está destinada en este tiempo a Dios y su presencia en nuestra realidad concreta. Muchas personas han sucumbido a la tentación de los ídolos. Palabras tales como suerte, destino, predestinación, ocupan más espacio que gracia, amor, Dios.El fanatismo, lo esoterico y enganoso, son “idolos” que nos alejan del verdadero camino…y nos llevan directo a la perdicion…al abuso y fracaso…y todo lo aceptamos!! Por ignoracia o en conciencia, pues sabemos que nos unden mas, en el dolor y la miseria…y asi lo seguimos aceptando.

- El desánimo como espacio vital:

 

Vemos a muchas personas sumidas en terribles depresiones e impresiones. La cultura de la depresión va emergiendo con fuerza en nuestras sociedades. El abatimiento general, la falta de lucha y de compromiso por altos ideales se han trocado ahora en un mínimo nivel de exigencia personal. Muchos tienen la impresión que nada tiene sentido, que por mucho que se haga las cosas nunca van a cambiar...pero la verdad!! Siquiera intentamos ser punto de cambio??...hacemos algo al respecto?...depende de cada uno de nosotros que nuestra realidad cambia…!! PERO NADIE HACE NADA!!
Los cristianos tenemos que estar atentos para no caer en estas y otras muchas tentaciones que aparecen una y otra vez en nuestras vidas. La respuesta de Jesús ante estas propuestas fue tajante:

  • Respondió con claridad y firmemente a la tentación que se le presentaba.
  • No entró en el juego que la tentación le ofrecía. Dialogaba con el tentador no con la tentación en sí misma. No le dio a la tentación ni la posibilidad de que entrara en su mente.
  • Fundamentó su respuesta en la fuerza de la Palabra.
  • Fue capaz de apartar a Satanás ordenándole que se marchara.


Ante nuestras tentaciones ¿Seremos capaces de actuar con la misma firmeza?


El que tenga oidos…que oiga.


Revmo. David Falcon


CRISTO VIVE!!


martes, 8 de marzo de 2011

INICIO DE LA CUARESMA: MIERCOLES DE CENIZA


La imposicion de las cenizas nos recuerda que nuestra vida en la tierra es pasajera y que estamos llamados a trascender...a una vida mas plena y verdadera... y esa vida la gozaremos definitivamente en el Cielo...Junto a nuestro Padre Dios...

La Cuaresma comienza con el Miercoles de Ceniza y es un tiempo de oracion, penitencia y ayuno. Cuarenta dias que la Iglesia marca para la conversion del corazon.

Las palabras que se usan para la imposicion de cenizas, son:

- "Recuerda que polvo eres y en polvo te convertiras"

- "Conviertete y cree en el Evangelio".

Origen de la costumbre

Antiguamente, los judios acostumbraban a cubrirse de ceniza cuando hacian algun sacrificio y los ninivitas tambien usaban la ceniza como signo de su deseo de conversion de su mala vida a una vida con Dios.

En los primeros siglos de la Iglesia, las personas que querian recibir el Sacramento de la Reconciliacion el Jueves Santo, se ponian ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad vestidos con un "habito penitencial". Esto representaba su voluntad de convertirse.

En el  384 d.C., la Cuaresma adquirio un sentido penitencial para todos los cristianos y desde el siglo XI, la Iglesia, acostumbra poner las cenizas al iniciar los 40 dias de penitencia y conversion.

Las cenizas que se utilizan se obtienen quemando las palmas usadas el Domingo de Ramos del ano anterior. Esto nos recuerda que lo que fue signo de gloria pronto se reduce a nada.

Tambien, fue usado el periodo de Cuaresma para preparar a los que iban a recibir el Bautismo la noche de Pascua, imitando a Cristo con sus 40 dias de ayuno.

La imposicion de ceniza es una costumbre que nos recuerda que algun dia vamos a morir y que nuestro cuerpo se va a convertir en polvo. Nos ensena que todo lo material que tengamos aqui se acaba.
En cambio, todo el bien que tengamos en nuestra alma nos lo vamos a llevar a la eternidad. Al final de nuestra vida, solo nos llevaremos aquello que hayamos hecho por Dios y por nuestros hermanos los hombres.

Cuando el sacerdote nos pone la ceniza, debemos tener una actitud de aceptacion total... de querer mejorar, de querer un cambio en nuestra vida, de querer de corazon tener amistad con Dios. 
La ceniza se le impone a los ninos y a los adultos.



Significado del carnaval al inicio de la Cuaresma


La palabra carnaval significa adios a la carne y su origen se remonta a los tiempos antiguos en los que por falta de metodos de refrigeracion adecuados, los cristianos tenian la necesidad de acabar, antes de que empezara la Cuaresma, con todos los productos que no se podian consumir durante ese periodo (no solo carne, sino tambien leche, huevo, etc.)

Con este pretexto, en muchas localidades se organizaban el martes anterior al miercoles de ceniza, fiestas populares llamadas carnavales en los que se consumian todos los productos que se podrian echar a perder durante la cuaresma.

Muy pronto empezo a degenerar el sentido del carnaval, convirtiendose en un pretexto para organizar grandes comilonas y para realizar tambien todos los actos de los cuales se "arrepentirian" durante la cuaresma, enmarcados por una serie de festejos y desfiles en los que se exaltan los placeres de la carne de forma exagerada, tal como sigue sucediendo en la actualidad en los carnavales de algunas ciudades, como en Rio de Janeiro, Brasil o Nueva Orleans, Estados Unidos.


El tiempo litúrgico de la Cuaresma, es la preparación a la Pascua de Resurrección, que como sabemos, comprende el período de cuarenta días que va desde el miércoles de Ceniza hasta el Jueves Santo, y que se caracteriza por ser un tiempo de penitencia.



Ayuno y Abstinencia

Concretamente el ayuno y la abstinencia son las formas de mortificación que la Santa Iglesia nos propone como medios para poder dominarnos a nosotros mismo y  dedicar nuestra atención a las cosas de Dios, recordándonos que “no sólo de pan vive el hombre” (Lc 4,4). 

Podríamos verlo como un vaciarnos de nosotros, representado en el ayuno y la abstinencia para dejar que Dios, por medio de su Palabra, entre en nosotros y nos transforme. 

Como ya lo hemos comentado el Ayuno debe de ser verdaderamente de alimentos, que sean un real sacrificio para nosotros no comerlos…y la abstinencia debe de ser mas espiritual y de cambio de actitud, hacia ti mismo y hacia tu projimo…

Ayuno y Abstinencia son símbolos que nos permiten materializar el deseo de sentirnos pecadores y solidarios con los que menos tienen, pues nos llevan a poder ayudar con la limosna -dinero o alimento- a los más pobres.

Desde la postura de querer vivir una Cuaresma provechosa para nuestro espíritu, podríamos plantearnos una “lista” de actitudes a cumplir que acompañen a la tradición del ayuno y la abstinencia:



*-Debemos acudir al Sacramento de la Penitencia. El Señor nos lo ha regalado para estar en gracia con Él. Somos pecadores y nos duele hacerle daño a nuestro Padre, con lo que es un buen momento de arrepentirnos de corazón y hacer una buena confesión.

*-Tenemos que desear cambiar aquello sabemos que no está bien. Por ejemplo reflexionar sobre nuestro mayor defecto (mal carácter, egoísmo, envidia…) y proponernos cambiarlo en este tiempo propicio para los cambios.
 Hemos de ser realistas y empezar poco a poco, pues corremos el riesgo de cansarnos y no conseguirlo.

*-Ofrecer nuestros sacrificios para y por amor de Dios. ¿No haríamos cualquier cosa por la persona amada? Pues así hemos de entenderlo. Ofrecerle a Dios aquello que nos cuesta hacer porque le queremos: ser mejores en el trabajo, amables con los que no nos simpatizan, privarnos de algunos caprichos prescindibles y abrirnos a aquellos que más lo necesitan.

*-Y no podemos olvidarnos de la oración. Es necesario que hablemos cara a cara con el Señor y no hay mejor forma que orando con humildad; aunque nos pueda parecer una pérdida de tiempo, Él responderá de una forma u otra.



La oracion

La oracion en este tiempo es importante, ya que nos ayuda a estar mas cerca de Dios para poder cambiar lo que necesitemos cambiar de nuestro interior. Necesitamos convertirnos, abandonando el pecado que nos aleja de Dios. Cambiar nuestra forma de vivir para que sea Dios el centro de nuestra vida. Solo en la oracion encontraremos el amor de Dios y la dulce y amorosa exigencia de su voluntad.

Para que nuestra oracion tenga frutos, debemos evitar lo siguiente:

La hipocresia: Jesus no quiere que oremos para que los demas nos vean llamando la atencion con nuestra actitud exterior. Lo que importa es nuestra actitud interior.

La disipacion:


 Esto quiere decir que hay que evitar las distracciones lo mas posible. Preparar nuestra oracion, el tiempo y el lugar donde se va a llevar a cabo para podernos poner en presencia de Dios.

Evitar la multitud de palabras:

 Esto quiere decir que no se trata de hablar mucho o repetir oraciones de memoria sino de escuchar a Dios. La oracion es conectarnos con el, en el silencio…poniendo en sus manos nuestros deseos, nuestras intenciones y nuestras necesidades. Por eso no necesitamos decirle muchas cosas. La sinceridad que usemos debe salir de lo profundo de nuestro corazon porque a Dios no se le puede enganar, o simplemente quedarse callado, quien mas que Dios sabe lo que cada uno siente y necesita…

El sacrificio y Renuncias


Al hacer sacrificios, debemos hacerlos con alegria, ya que es por amor a Dios. Si no lo hacemos asi, causaremos lastima y compasion y perderemos la recompensa de la felicidad eterna. Dios es el que ve nuestro sacrificio desde el cielo y es el que nos va a recompensar. Cuando ayunais no aparezcais tristes, como los hipocritas que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan, en verdad os digo, ya recibieron su recompensa. Tu cuando ayunes, ungete la cabeza y lava tu cara para que no vean los hombres que ayunas, sino tu Padre que esta en lo secreto: y tu Padre que ve en lo secreto, te recompensara. " (Mt 6,6)"

El sacrificio, es preciso dulcificarlo con un amor grande a Dios. El dolor nos engrandece cuando sabemos sobrellevarlo. La Virgen Maria en su vida tuvo que llevar a cabo muchos sacrificios y lo hizo con mucha alegria y amor a Dios.Y si ya de por si nuestra vida nos esta exigiendo de ciertos sacrificios, grandes o pequenos, entonces…solo ofrecelos a Dios, que con gran misericordia los recogera…y los convertira en beneficios para ti…

Recordamos las Palabras de Juan Pablo II sobre el miercoles de ceniza (pronunciadas el 16-2-1983)

Con el miercoles de ceniza se abre una estacion espiritual particularmente relevante para todo cristiano que quiera prepararse dignamente para la preparacion del misterio pascual, o sea, el recuerdo de la Pasion, Muerte y Resurreccion del Senor.

Este tiempo vigoroso del Ano Liturgico se caracteriza por el mensaje biblico que puede ser resumido en una sola palabra: "matanoeiete", es decir "Convertios". Este imperativo es propuesto a la mente de los fieles mediante el rito austero de la imposicion de ceniza, el cual, con las palabras "Convertios y creed en el Evangelio" y con la expresion "Acuerdate que eres polvo y al polvo volveras", invita a todos a reflexionar acerca del deber de la conversion, recordando la inexorable caducidad y efimera fragilidad de la vida humana, sujeta a la muerte. Pero llamada a la resurreccion...

La sugestiva ceremonia de la Ceniza eleva nuestras mentes a la realidad eterna que no sobrepasa jamas, a Dios; principio y fin, alfa y omega de nuestra existencia. La conversion no es, en efecto, sino un volver a Dios, valorando las realidades terrenales bajo la luz indefectible de su verdad. 

Una valoracion que implica una conciencia cada vez mas diafana del hecho de que estamos de paso en este fatigoso itinerario sobre la tierra, y que nos debe de  impulsar y estimular a trabajar hasta el final, a fin de que el Reino de Dios se instaure dentro de nosotros y triunfe su justicia.

Sinonimo de "conversion" es asi mismo la palabra "penitencia"... Penitencia como cambio de mentalidad. Penitencia como expresion de libre y positivo esfuerzo en el seguimiento de Cristo. 


Hoy es miercoles de ceniza!  Inicialo con alegria, esperanza y compromiso!...


Puede ser, si tu asi lo decides, el dia donde comienza tu transformacion…tu cambio hacia una vida mas dignan…mas verdadera…un camino hacia tu resurreccion, en CRISTO JESUS!!

El que tenga oidos... que oiga.

Revmo David Falcon

CRISTO VIVE!!!

lunes, 7 de marzo de 2011

SÍMBOLOS IMPORTANTES DE LA CUARESMA

 

LA CENIZA:  Convertíos a mí de todo corazón. (Joel 2,12).


    Nos recuerda nuestra condición débil y caduca. Nos pone delante nuestra fragilidad. Expresa la conversión, el deseo de liberarnos del mal que hay en nosotros en el camino hacia la Pascua. Es un gesto de humildad y de súplica ante el Dios de la Vida. Es un signo de comienzo. Con la ceniza comenzamos el camino hacia la Pascua.
    Nos recuerda que la vida es cruz, muerte, renuncia; pero a la vez nos asegura que el programa pascual es dejarse alcanzar por la Vida nueva y Gloriosa del Señor Jesús.
De las cenizas Dios saca vida, como el grano de trigo que se hunde en la tierra. Es símbolo de que participamos de la cruz de Cristo, para con El pasar a la Vida.
Un signo pedagógico que nos recuerda nuestra debilidad y nuestro pecado para que dejemos a Dios actuar en nosotros, incorporarnos a la resurrección de su Hijo y lavarnos con el agua bautismal de la Pascua. Nos recuerda que ser cristiano supone una lucha contra el mal que hay en nosotros y a nuestro alrededor.
No es un sello de identidad y propiedad...como los que les ponen al ganado...Es un signo de compromiso a vivir de forma responsable, real y plena la cuaresma…Estas listo para aceptarlo??

LA CRUZ:     El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz cada día y me siga. (Lc 9, 23).

    Símbolo predilecto para representar a Cristo y su misterio de salvación. Símbolo de la nueva alianza realizada en la Pascua de Jesús.
 Ilumina nuestra vida. Nos da esperanza. Nos enseña el camino. Nos asegura la victoria de Cristo. Nos compromete a seguir el mismo estilo de vida de Jesús para llegar a la nueva existencia del resucitado. En la cruz está concentrada la Buena Noticia del Evangelio, es un signo de vida y no de muerte…es signo de resurrccion…de triunfo.

        La señal de la Cruz.
Gesto sencillo lleno de significado. Esta señal de la Cruz es una verdadera confesión de nuestra fe: Dios nos ha salvado en la Cruz de Cristo.
Es un signo de pertenencia: al hacer sobre nuestra persona esta señal es como si dijéramos: estoy bautizado, pertenezco a Cristo, El es mi Salvador, la Cruz de Cristo es el origen y la razón de ser de mi existencia cristiana. El repetir el gesto nos recuerda que estamos salvados, que Cristo ha tomado posesión de nosotros, que estamos de una vez para siempre bendecidos por la Cruz que Dios ha trazado sobre nosotros.
Desde el bautismo estamos signados con la Cruz de Cristo como señal de pertenencia, con el compromiso de conocerle y seguirle y como prueba de que Cristo nos fortalece con la señal de su victoria.

 
        Una vida según la Cruz.
Cuando colocamos una Cruz en nuestras casas, o la vemos en la Iglesia, o nos hacemos la señal de la Cruz al empezar el día, al salir de casa, al empezar la Eucaristía o al recibir la bendición final, deberíamos dar a nuestro gesto su auténtico sentido.

    Debería ser un signo de nuestra alegría por sentirnos salvados por Cristo, por pertenecerle desde el Bautismo. Un signo de victoria y de gloria: como cristianos nos .gloriamos en la Cruz de Nuestro Señor Jesús. (Ga 6,14). Y nos dejamos abarcar, consagrar y bendecir por ella.
La imagen o señal de la Cruz repetida quiere ser un compromiso: indicarnos el camino .pascual. de muerte y resurrección, que recorrió ya Cristo, y que nos invita ahora a nosotros a recorrer.
    Nos invita a escuchar y asimilar un mensaje de salvación y esperanza, de muerte y resurrección, de vida cristiana entendida como servicio.
 Nos recuerda también a todos los que sufren en nuestro mundo. Cristo en la Cruz es como el portavoz de todos los que lloran y sufren, a la vez que es la garantía y la proclama de victoria para todos.
    Tenemos que reconocer en la Cruz  su auntentico sentido y todo su significado, para que no sea para nosotros  un símbolo vacío, de sufrimiento  y de muerte. Sino de esperanza, vida y gozo en Cristo Jesus.Y entonces sí, puede ser un signo que alimente nuestra fe y el estilo de vida que Cristo nos enseñó.

El AYUNO:     Llegará un día en que se lleven al novio, y entonces ayunarán. (Mt 9, 15).

    Es una voz profética para recordarnos que todo es bueno, pero relativo, que los valores materiales no son absolutos, que los valores sobrenaturales hay que cuidarlos. Nos hace libres. Optar en contra de la espiral consumísta que la sociedad de hoy nos está imponiendo. Nos enseña a sentir en nosotros mismos la debilidad de los que se ven obligados a ayunar por necesidad todo el año.
    Nos enseña misericordia. Nos convierte en más transparentes y disponibles para los demás, menos llenos de nosotros. Nos educa el egoísmo y la autosuficiencia y a abrirnos más a Dios y a los hermanos. Signo sacramental de nuestra entrada en la Vida de Pascua.

El misterio que celebramos es Muerte y Resurrección. Por eso nuestra sintonía con él es también muerte, renuncia, ayuno, sacrificio, y resurrección, aceptación de la nueva vida. Se convierte en signo exterior de  nuestra conversión, símbolo de nuestra lucha contra el mal y el pecado, de nuestra aceptación a incorporarnos a la Cruz de Cristo y a su Vida Pascual. 

    Ayunar con alegría. 

Muchas personas ayunan por distintos motivos: para estar en forma, por prescripción médica, por sugerencias de espiritualidades orientales, para dar a conocer la decisión de conseguir un objetivo…o porque no tienen qué comer.

Los cristianos realizamos este gesto del ayuno para expresar nuestra voluntad de conversión y sacrificio a la Pascua de Cristo.
    En medio de una sociedad que estimula al gasto y a la satisfacción de todo tipo, los cristianos hacemos un gesto profético de protesta: el ayuno. Que no consiste tanto en un ejercicio corporal de ascética, sino que quiere ser el lenguaje simbólico de una actitud interior. Lo realizamos con alegría, sin alardes de virtud, sin buscar el aplauso y la admiración de los hombres: .cuando ayunéis no os pongáis cara triste, como los hipócritas que desfiguran su rostro para que los hombres noten que ayunan. (Mt 6,16).

    Lo hacemos con una dimensión comunitaria: toda una comunidad parroquial, apostólica, religiosa, o familiar asume un compromiso colectivo de ayuno con consecuencias económicas de ayuda a los más necesitados. Es un gesto que siempre seguirá siendo educador y pedagógico: que a la vez nos ayuda a expresar nuestro control sobre nosotros mismos y a abrirnos a Dios y a nuestros hermanos. 

        Sugerencias de ayuno grato a los ojos de Dios. 

Abstente de ser  hipocrita,  mentiroso, egoista, chismoso, etc…perdona y acepta a ti projimo tal cual es…se leal, Mantén una atmósfera de paz en tu trabajo y en tu familia. Ten valentía y confiesa tu fe en Cristo cuando sea necesario. Descubre las necesidades de los más próximos. Libérate de algún capricho o vicio: alcohol, tabaco, T.V. internet, consumismo, pornografia…todo tip[o de excesos…Busca el silencio 


El CAMINO:     Jesús vio a un publicano llamado Leví, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: «Sígueme» (Lc 5,27).

    La vida cristiana es seguir a Jesús, es hacer camino. Los primeros cristianos identificaron con frecuencia la fe con el camino (Hch 9,2). Pablo habla de la carrera de un cristiano (Ga 2,2; 5,7; 1 Co 9,24-26).  La Iglesia peregrina en a tierra, la Iglesia en marcha (LG 9) es la expresión simbólica de un pueblo que persigue una meta y para ello se pone en camino.


 Como Israel en el A.T. caminó como pueblo hacia la libertad, la Iglesia está siempre en marcha. Las diversas clases de procesiones, peregrinaciones y desplazamientos dentro de las celebraciones en la Cuaresma, son como un símbolo de esta realidad.

        La comunidad: Sale de un lugar, abandona una situación y un estilo de vida, se convierte, .camina en unión., unos con otros en fraternidad, subrayando así la comunitariedad de su camino. Hacia una .meta., que puede ser un santuario, una iglesia, o el altar para la comunión: siempre un lugar simbólico del misterio cristiano, en un proceso de identificación con lo que éste requiere significar.
    El «marchar»,  el caminar en la vida cristiana y más en la celebración, viene a ser una parábola de la Iglesia en camino. Una comunidad escatológica que en cierto modo se trasciende a sí misma y avanza hacia la meta propuesta. Que se siente peregrina, sin afincarse excesivamente ni en un lugar ni en una situación.
    El «Caminar» es una expresión de que viajamos con esperanza, con los pies en el, hoy y aquí. y convencidos de la presencia de Cristo en medio de nosotros, compañero de camino, como en Emaús: Cristo es el camino.



!!PREPAREMONOS PARA ACEPTAR CON GOZO Y RESPONSABILIDAD EL SIGNO DE COMPROMISO CUARESMAL…LA CENIZA…

Y ASI TOMAR NUESTRA CRUZ CON ALEGRIA…CAMINANDO JUNTOS, COMO VERDADERA IGLESIA DE DIOS!!.

!!CON FE INQUEBRANTABLE!!!...

ESPERANZADOS EN QUE CON NUESTRA CONVERSION…CON NUESTRO CAMBIO…OBTENGAMOS UNA NUEVA OPORTUNIDAD…

UNA NUEVA VIDA EN CRISTO RESUCITADO..ASI SEA!!
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El que tenga oidos…que oiga.

Revmo. David Falcon

CRISTO VIVE!!

sábado, 5 de marzo de 2011

Lecturas y Homilia del Domingo 6 de Marzo del 2011

Primera lectura
Lectura del libro del Deuteronomio (11,18.26-28):

Moisés habló al pueblo, diciendo: «Meteos estas palabras mías en el corazón y en el alma, atadlas a la muñeca como un signo, ponedlas de señal en vuestra frente. Mirad: Hoy os pongo delante bendición y maldición; la bendición, si escucháis los preceptos del Señor, vuestro Dios, que yo os mando hoy; la maldición, si no escucháis los preceptos del Señor, vuestro Dios, y os desviáis del camino que hoy os marco, yendo detrás de dioses extranjeros, que no habíais conocido. Pondréis por obra todos los mandatos y decretos que yo os promulgo hoy.»

Palabra de Dios

Salmo
Sal 30

R/.
Sé la roca de mi refugio, Señor

A ti, Señor, me acojo:

no quede yo nunca defraudado;
tú que eres justo, ponme a salvo
inclina tu oído hacia mi,
ven aprisa a librarme. R/.

Sé la roca de mi refugio,

un baluarte donde me salve,
tú que eres mi roca y mi baluarte
por tu nombre dirígeme y guíame. R/.

Haz brillar tu rostro sobre tu siervo

sálvame por tu misericordia.
Sed fuertes y valientes de corazón,
los que esperáis en el Señor. R/.

Segunda lectura
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Romanos (3,21-25.28):

Ahora, la justicia de Dios, atestiguada por la Ley y los profetas, se ha manifestado independientemente de la Ley. Por la fe en Jesucristo viene la justicia de Dios a todos los que creen, sin distinción alguna. Pues todos pecaron y todos están privados de la gloria de Dios, y son justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención de Cristo Jesús, a quien Dios constituyó sacrificio de propiciación mediante la fe en su sangre. Sostenemos, pues, que el hombre es justificado por la fe, sin las obras de la Ley.

Palabra de Dios

Evangelio
Lectura del santo evangelio según San Mateo (7,21-27):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No todo el que me dice "Señor, Señor" entrará en el reino de los cielos, sino el que cumple la voluntad de mi Padre que está en el cielo. Aquel día, muchos dirán: "Señor, Señor, ¿no hemos profetizado en tu nombre, y en tu nombre echado demonios, y no hemos hecho en tu nombre muchos milagros?" Yo entonces les declararé: "Nunca os he conocido. Alejaos de mí, malvados. El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca. Cayó la lluvia, se salieron los ríos, soplaron los vientos y descargaron contra la casa; pero no se hundió, porque estaba cimentada sobre roca. El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica se parece a aquel hombre necio que edificó su casa sobre arena. Cayó la lluvia, se salieron los ríos, soplaron los vientos y rompieron contra la casa, y se hundió totalmente.»

Palabra del Señor


 HOMILIA

Una de las frases más duras de Jesús fue “No todo el que diga ‘Señor, Señor’ entrará en el Reino de los Cielos”.  En el Evangelio (Mt. 7, 21-27) Jesús contrasta el cumplimiento de la Voluntad del Padre con la oración que es vacía e hipócrita.
Y continúa el Señor con una parte más fuerte aún:  “Yo les diré en su cara:  ‘Nunca los he conocido.  Aléjense de mí, ustedes, los que han hecho el mal’”.

Notemos que nos advierte que no todos los que digan Señor, Señor entrarán.  Significa que algunos sí podrán entrar ... pero otros no.  ¿Cuál es la diferencia? … Unos adoran a Dios, otros no. 
Los que podrán entrar será seguramente porque en esa oración, reconocen a Dios como “Señor”.  Lo que dicen, lo dicen con sinceridad y queriendo dar significado a lo que dicen. Eso es adorar a Dios.  Lo demás son palabras falsas.

Para orar así, hay que decirlo con sinceridad -y con gran conviccion. Hay que reconocer a Dios como “Señor”, y decirlo con convicción, porque sabemos que El es eso:  “Señor”, Dueño, Jefe.  Y nosotros lo seguimos, le obedecemos, aceptamos su Voluntad y hacemos su Voluntad.

Esa es la condición:  “entrará en el Reino de los Cielos el que cumpla la Voluntad de mi Padre que está en los cielos”.   Los que recen con palabras vacías, sin significado alguno…sin conviccion, no llevando a la practica  lo que dicen, no podrán entrar.  Así de simple y así de fuerte.

Pero hay que ver otro aspecto en las palabras de Jesús:  también contrapone el cumplimiento de la Voluntad del Padre al ejercicio de falsos carismas.  Carismas muy impresionantes -por cierto- como son el de expulsar demonios y el de realizar milagros.

Seguramente se refiere el Señor a los falsos profetas de hoy:  toda esa gama de milagreros, brujos, psíquicos, astrólogos , esotericos ignorantes y abusivos que han proliferado mucho en la actualidad y que –utilizando malamente el nombre de Jesús ... usurpando ese Nombre sagrado- engañan con curaciones aparentes, predicciones tontas, ofertas irreales, eliminación del sufrimiento, falsa paz ... y hasta números ganadores en el negocio del juego, etc. etc. etc. Abusando de la ignorancia de muchos hermanos…

Ya lo había dicho Dios desde antiguo:  “He aquí que pongo delante de ustedes la bendición y la maldición.  La bendición, si obedecen los mandamientos del Señor su Dios ... la maldición, si no obedecen ... y se apartan del camino ... para ir en pos de otros dioses que ustedes no conocen”. (Dt. 11, 18-32)

¿Nos damos cuenta los hombres y mujeres de hoy que seguir a los falsos profetas de estos tiempos es ir contra Dios y en pos de “otros dioses”;  es decir, en pos de “ídolos”?  ¿No recordamos acaso la ira de Dios cuando el pueblo de Israel adoraba a los falsos dioses o ídolos?

Con ésos será el Señor muy duro.  Lo advierte en este Evangelio:  “Aquel día muchos me dirán:  ‘¡Señor, Señor!’, ‘¿no hemos hablado y arrojado demonios en tu nombre y no hemos hecho, en tu nombre, muchos milagros’.  Entonces yo les diré en su cara:  ‘Nunca los he conocido.  Aléjense de mí, ustedes, los que han hecho el mal’”.

Esa será la ventura de estos falsos profetas de nuestro tiempo y los de todos los tiempos de la historia de la humanidad.  Siempre los ha habido.  Pero ... ¿y a los que se hayan dejado llevar por sus engaños malignos?  ¿Cuál será su suerte?

Muchas otras veces la Sagrada Escritura nos advierte sobre estos engaños y cómo ofenden a Dios.  Caer en eso es ser cómplice del Mal, es caer en las redes del Enemigo de Dios.  Pero la respuesta más simple está en este mismo Evangelio:  “no entrará al Reino de los Cielos sino el que cumpla la Voluntad de mi Padre”. 
 Es muy simple.  Se trata de cumplir en todo la Voluntad de Dios.  Y caer en esas falsedades malignas no es cumplir la Voluntad de Dios. 

Asi que hermano…ponte alerta!! Y escucha la voz correcta!...no te dejes engañar tan barato y de forma tan absurda!…pues no vaya ser que sea demasiado tarde…y quedes perdido, sin rumbo… y sin saber hacia donde caminar…y salvarte.  

El que tenga oidos…que oiga.

Revdmo David Falcon

CRISTO VIVE!!!